Editorial Ledoria se complace en anunciar la presentación del libro ENTRE CHOZAS Y PALACIOS, de Juan González de la Cruz, que tendrá lugar el próximo viernes, 19 de junio, en la sede de la Peña Flamenca El Quejío (plaza del Poeta Federico García Lorca, nº 4), a las 19:00 horas.
Intervendrán:
• Santiago Sastre, escritor;
• Jesús Muñoz, director de Ledoria y
• Juan González, autor.
Para ver ficha del libro, presionar AQUÍ.
Si adquieres este libro y no eres muy lector, pero te pica un poco la curiosidad y le echas un vistazo, quizás te interese y te aporte algo lo que en él se narra. Todo el mundo necesitamos libros. La lectura, además de responder a muchas necesidades, nos transmite conocimientos, que ni nosotros mismos apercibimos en el momento. En el acto de leer, nuestra mente va absorbiendo sin enterarnos, subliminalmente.
Si eres aficionado a la lectura y te decides a hacer una crítica en cualquier dirección, estarás labrando la felicidad del autor, ayudándolo a ampliar sus conocimientos y te lo agradecerá.
Con su adquisición, ayudarás económicamente a la Asociación de Parálisis Cerebral (APACE TOLEDO). Los derechos de autor irán a parar íntegramente a esta entidad.
Al finalizar el acto se servirá un vino.
Juan González de la Cruz (Pulgar, 1945). Desde los 11 años que dejó la escuela, definitivamente, y hasta los 25, se dedicó a arrear guarros, vacas, pastor de ovejas, gañán, tractorista… Lector empedernido, influido, sin lugar a dudas, por su padre.
Ha publicado De mi corazón al pueblo (2014) y Con semillas sulfatadas (2018), ambos en Editorial Ledoria. Ahora presenta Entre chozas y palacios, tres piezas teatrales que ponen de manifiesto sus vivencias como aprendiz de trabajador del campo en un latifundio, para bien y para no tan bien.
Ya conocéis mi odisea
que como hembra pasé
sufriendo por todo y todos
solo por nacer mujer.
Solo me queda una luz
para alumbrar mi camino,
aquel que quise escoger,
o el que me asignó el Destino,
luz que destaca entre todas
las que alumbraron mi sino,
pues las demás se apagaron
cuando a ellas les convino.
Imperecedera luz,
la que un gran amor bendijo,
espero que no se apague
porque esa luz es mi hijo.